domingo, 19 de mayo de 2013

La III Guerra Mundial.

Sus ojos deseosos de empezar. Sus manos. Sus dedos pasando como tropas en mí. Mientras su boca reclamaba a la mía la guerra. Cada vez más cerca. Cada disparo, un latido más fuerte.   'Tal vez debería rendirme' me decía a mí misma. Cerrando los ojos, y abriendo mis dedos para que encajaran con los suyos. Alargando mis brazos  a su pecho. Imposible detener el estallido. Como una ruina, cayendo poco a poco a sus pies, me apartó el pelo de la frente quemada, besándola.Como quien dispara un arma y luego la abandona. Con el orgullo del asesino que ama saberse culpable.Pero fue su sonrisa lo que le delató. Fue su respiración rápida y cortante.  Antes de que llegara la tormenta y arrasara conmigo, cayeron desplomados sus soldados. Me entregó sus armas y sus heridas murieron. Sus recuerdos no dolieron, ya que tiempos mejores venían. Deslicé mi arma por sus manos llegando a su corazón, y antes de que se diera cuenta ; ya le había vencido yo.

jueves, 16 de mayo de 2013

Nuestro camino es diferente.



Corazones jóvenes. Sonrisas regaladas, y lágrimas derramadas. Manos frías, y pétalos caídos. Héroes malos. Fantasmas del pasado. Corazas rotas. Lluvia de promesas, y palabras quemadas. Kilómetros de pisadas, y huellas marcadas. Relojes que indican tiempos inexistentes. Todo lleva al mismo camino.
Pero tú y yo estaremos sanos y salvos. Sonrisas sinceras. Manos suaves y ladrones de besos. Luces del presente, y juegos de miradas. ¿Relojes? Yo no cuento con el tiempo, yo cuento contigo.

lunes, 6 de mayo de 2013

Me hiciste eterna.


Hay millones de razones para decir que hoy, al fin, salió el sol. La tormenta se calmó cuando llegasteis tú y tus ojos marrones. Cuando tu sonrisa escondió nuestro secreto. Cuando sin darme cuenta, estaba empapada por la lluvia. Con mis manos húmedas, y mis pies descalzos. Caminando por aquella línea tan fina que nos separaba. 
Y salté. Caí sobre ti. La llama de la vela quemaba demasiado. Parpadeaba, y no pudimos resistirnos al golpe de calor. Tú me estrechaste contra tu cuerpo, haciéndome eterna. Y yo..Yo te llevé al infierno. Burlándonos del destino. Mordiéndote el labio, mientras amanecía. Tocándome con la punta de los dedos, como si estuviera hecha de cristal y temieras romperme. Que más da salvarnos, si lo que quiero es ahogarme contigo. Al final del océano, siempre hay besos. 
Y cuando despierte,  seguiréis , tú, y tus ojos marrones clavándome. Haciéndome saber, que eras, y eres especial para mí. 

miércoles, 3 de abril de 2013

Mi héroe.

Y podría decirte que su color es el azul, que no le gusta discutir, que  tiene los ojos de su madre, la ambición de su padre y su hermana es hermosa. Y si me preguntas si lo amo, mentiría. Siempre llega cuando le necesito. Siempre llega antes de verme caer.Él es complicado e irracional. Tiene la manía de parar las agujas de ese reloj cada vez que le miro.A veces está loco, pero soy la única que le entiende. Rompe el cielo con su sonrisa.Todos los días se pone sus zapatillas y sale a salvar el mundo.Y aunque nunca me lo haya dicho, tiene miedo de perderme. Sé que su sonrisa es apropiada para mí, hace que quiera conocerle mejor ahora. Tal vez eso sea un sueño sin sentido, pero es mi héroe. 
Y yo su heroína.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Se acerca una tormenta.

Cariño..Ven.Acércate. Déjate llevar.Déjame hacerte saber quién eres, quiénes somos.Se acerca una tormenta.Todo está a punto de cambiar.Solo déjame sonreírte entre dientes, sin mirarte a los ojos.Solo déjame darte la mano, con los ojos cerrados.Déjame respirtarte, respírame.  Mi cielo caído. Déjame dibujarte estrellas con el índice por tu ombligo. Llenarte los oídos de 'Vamos a hacernos eclipses'.No pienses que puedes esconderte, no te salvas.Entre tú y yo, tampoco quieres.Si desapareces,desaparecemos. Es demasiado tarde para que escapes. La prueba es que tus ojos ya brillan. Y he visto como mueves los labios cada vez que me lanzas palabras de amor. En resumidas cuentas. Pediste un deseo, y te has estrellado fugaz contra mí. Y volvemos al principio. A la nada. Ya ha empezado a llover. Ya ha cambiado.

martes, 19 de marzo de 2013

Y la flecha fue directa al corazón.


Tal vez no soy lo que esperabas pero vine a rescatarte. No seré perfecta, pero yo no te fallo aunque tenga defectos. Voy a besarte hasta que se me gasten los labios, y voy a quererte hasta que se nos gaste el amor. Voy a cuidarte, a cuidarme, a cuidarnos, a cuidar nuestro amor. Voy a estar de pie, a tu lado. Voy a caminar contigo, agarrada de tu mano, aún sin saber dónde ir. Voy a recordarte lo importante que eres cada día, lo mucho que te quiero. Voy a mirarte, hasta perderme. Voy a enamorarte. Voy a acompañarte en tus malos días, como también en los mejores, si tú me dejas. Voy a amarte, y si me dejas, te daré lo que nunca imaginarás. Siempre te haré sonreír, aunque sea entre lágrimas. Voy a aprenderme de memoria los lunares de tu espalda, al igual que las cicatrices que te dejó el pasado. No dejaré que mi olor se marche de tu ropa. Sin pedírmelo, te daré un abrazo, dos, tres, o los que sean necesarios para hacerte sentir más fuerte. Voy a regalarte mis mejores sonrisas. Y tú me recordarás, que tus caricias son mías. Me sentaré enfrente de ti y dejaré que el silencio nos invada. Dejaré que conozcas mis pesadillas, pero no dejaré que me despiertes de este sueño. Por las noches te pediré la guerra, y por las mañanas te despertaré de la mejor manera. Porque quiero que me necesites, como yo te necesito. Somos jóvenes. Cierto. Pero ya no tengo miedo. No hay nada que temer cariño. Puedes contar conmigo. De hoy, en adelante.

sábado, 9 de marzo de 2013

Aún seguían amándose como la primera vez.

Sus ojos traspasaron los suyos, como si ya los hubiera visto antes. Sus manos se deslizaron lentamente por sus hombros, pasando por sus  brazos, hasta caer en sus manos, como si ya las hubiera tocado antes. Su respiración cálida chocaba contra su cuello, como si ya la hubiera sentido antes. Sus labios le sonreían, como si ya hubiera sido el motivo de su existencia.Pero su corazón palpitaba rápido, sus pupilas se dilataban, su piel sentía escalofríos, el sonido de su respiración, y su cuello, quemaban. Su boca tenía secuelas de los últimos mordiscos que le dio la vida. Sus cabellos pasaron a ser blancos, y ella aún llevaba aquel vestido azul, y él aquel viejo  reloj que seguía funcionando a pesar de los años. Pero lo más importante es que  seguían amándose como la primera vez.